Condiciones de Venta de las Monedas Bullion

Las monedas tipo Bullion están fabricadas como vehículo de inversión, no están destinadas al coleccionismo.

Estas moneds vienen almacenadas por lo general en tubos de 20 o 25 monedas, donde las monedas se van golpeando unas con otras.

Es normal encontrarse pequeños golpes en el canto, arañazos en el campo de la moneda, manchitas negras e incluso pequeñas oxidaciones, sin que puedan considerarse defecto de fabricación o causa de devolución.

Actualmente vendemos dos tipos de monedas Bullion: nuevas y recompradas.

Las monedas nuevas son servidas directamente por las cecas o por los distribuidores oficiales. Sobre ellas no ha intervenido un tercero que pueda haberlas dañado de ningún modo. A pesar de esto, las monedas no siempre vienen perfectas.

Las monedas recompradas, son resultado de la recompra a clientes y a distribuidores que ofrecen monedas usadas o de segunda mano. Estas monedas normalmente tienen un precio inferior a las nuevas debido a que su estado de conservación no suele ser óptimo.

Muchas monedas Bullion presentan las denominadas Manchas de Leche.

Estas manchas son producidas por agentes químicos que se han incrustado en el metal durante la acuñación de la moneda, debido fundamentalmente a una limpieza de la superficie de los cuños inadecuada. Estas manchas suelen aparecer al cabo de unos meses después de la acuñación de la moneda, por lo que es imposible detectar que monedas tendrán dichas manchas y que monedas no.

En las monedas de tipo Bullion consideramos que las manchas de leche no son defectos de fabricación, pues no modifican el fin último para el que han sido creadas, que es el de ser vehículo de inversión y no de coleccionismo. Por lo tanto, no se aceptarán devoluciones por el hecho de que las monedas presenten dichas manchas.